De los cuatro elementos de la naturaleza, el fuego es, junto con el agua, el más ambivalente. Nos fascina y reconforta, invita al diálogo o a la introspección, pero también se asocia con la destrucción, como en los incendios forestales, cada vez más frecuentes desde los años 80. Las fogatas o la quema de objetos en protestas simbolizan crisis y reclaman cambios. Sin embargo, el fuego es esencial para la regeneración de los bosques y las quemas controladas. En la cosmovisión del pueblo Nasa (Colombia) y de muchas comunidades de Nuestra América, purifica y armoniza el espíritu. También garantiza la supervivencia humana: brinda luz, energía, calor y permite cocinar. Durante el curso, exploraremos este elemento en el arte, el periodismo y la literatura, con la lectura de «Las cosas que perdimos en el fuego» (2016) de Mariana Enríquez. Las copias se entregarán en clase.
13.4., 20.4., 27.4., 4.5., 11.5., 18.5. Dr. phil. Sabrina Zehnder, Sprachdozentin für Spanisch, Universität St.Gallen